¿Estoy preparado para casarme?

estoy preparado para casarme

Si cada vez que sale el tema te incomoda o te haces la pregunta de ¿estoy preparado para casarme? te damos cinco valiosos consejos antes de dar el sí quiero a tu pareja. Antes de dar tan importante paso medita sobre estas ideas que te proponemos.

Casarse sigue siendo un acto social

A pesar de que se trata de la unión de dos personas, muchos lo ven como una fiesta que hay que preparar muy bien para que todo el mundo quede satisfecho. La crisis ha provocado que baje un poco el número de celebraciones pero la gente se sigue casando para compartir su vida.

Hoy os proponemos cinco consejos que hay que tener en cuenta antes de meterse en semejante jardín. Por mucho amor que le tengamos a nuestra pareja, sigue siendo nuestra vida la que está en juego. Ten claro qué quieres hacer con ella y triunfarás.

Valorar si el matrimonio interfiere en tu carrera profesional

Lo primero que debes tener claro es hasta dónde quieres llegar en la vida y en tu trabajo. Si tu pareja está de acuerdo adelante, si no lo está deberíais aclarar tanto tus metas como las suyas y encontrar la fórmula con la que se hagan realidad.

Quizá tu tengas claro que para llegar alto en tu vida profesional debes trabajar hasta la extenuación y estás completamente dispuesto/a a ello. Y puede que tu pareja necesite algo más de tiempo contigo que no va a obtener.

Debéis hablarlo antes de decidir dar el paso.

Tus planes para la próxima década o para tu vida

Cada pareja debe tener claro si quiere tener o adoptar hijos antes de casarse, si quiere viajar y ver mundo o por el contrario quiere pasarse el día libre tirado en el sofá viendo la tele o jugando a videojuegos.

Para muchas personas estos temas no son importantes pero para otras sí, quieren saber qué les va a deparar el futuro y es necesario tener un poco de idea sobre lo que tu pareja espera del matrimonio y de la vida que tendréis juntos.

Aunque en el noviazgo ya se puede vislumbrar parte de la personalidad de una persona (si es viajera, le gustan los niños, o hace las labores de casa) es muy probable que una vez en convivencia y casados te encuentres alguna que otra sorpresa inesperada.

Quizá te guste o quizá no, por eso es importante debatir estos temas antes de que sea demasiado tarde.

Tu religiosidad

Puede suceder que te veas en medio de una iglesia casándote y que no hayas ido a misa desde tu primera comunión o desde el último entierro.

Pensad un poco sobre cómo queréis que sea uno de los días más importantes de vuestra vida. Si no crees en Dios ni en la Iglesia y tu pareja si podéis legar a un acuerdo para que ninguno de los dos sienta que uno de los días más felices de su vida se verá empañado por tener que ceder en algo tan importante.

Igualmente si tenéis pensado tener niños hay que hablar sobre cómo será su educación en cuanto al tema religioso. ¿Irá a un colegio católico? ¿le bautizaremos o hará la comunión?

Aunque son temas que a día de hoy se pueden solventar de forma sencilla ya que la religiosidad no es lo que era, es importante tenerlos en cuenta si alguno de los dos es creyente y practicante.

Tus metas económicas

Es importantísima la economía para que una pareja siga adelante. Debatid sobre la gestión del dinero en común y sobre cómo seguir llegando a fin de mes sin problemas.

¿vais a compartir completamente vuestra economía? ¿cada uno gestionará su propio dinero y tendréis una cuenta en común para los gastos conjuntos?

Es importante también en el caso de que uno cobre mucho mas que el otro ¿cómo se va a gestionar? Debéis hablarlo antes de que llegue el momento crítico para saber si os parece justo que ambos aporten lo mimo a la economía familiar si a uno de ellos después no le va a llegar para sus gastos personales.

Tu estilo de vida en el matrimonio

Casarse es una ceremonia que debe celebrarse para sumar y no para restar. Si tienes un estilo de vida quizás tengas que hacer algunos ajustes pero nunca eliminar de tus actividades cosas que te gustan o que llevas haciendo desde hace años.

Tener un espacio en común es totalmente necesario para comunicarse, hablar y compartir gustos y aficiones. También lo es para poder saber cómo le va en el trabajo a tu pareja, si tiene problemas o algo importante le está pasando. Pero sin agobiar

No es necesario compartir el 100% de vuestras horas, es más, quizá sea contraproducente por que generará sensación de ahogo en muchos casos y a veces es necesario respirar aire fresco.

Con eso no decimos que la pareja tenga que separarse. Simplemente es necesario que cada uno tenga su espacio dentro del matrimonio. Que pueda acudir a aquellas actividades que le gustan y con las que disfruta sin tener que estar pensando que ha hecho mal. Una o dos tardes de gimnasio, un rato de bicicleta unas cañas con los amigos o salir a dar un paseo o de compras para despejar la mente pueden ser una buena idea para tener un espacio personal individual.

Esperamos, como siempre, vuestra sabia opinión al respecto de estos consejos.

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