Relatos Eróticos

Relato erótico – Primer aniversario

Sara y Mario habían quedado en la suite de un hotel para celebrar su primer aniversario juntos.

Sara salió del trabajo a las 17:00 horas cogió su coche y se dirigió a la dirección del hotel para darse una ducha y esperar a Mario que salía a las 19:00 horas.

Cuando llegó se impresionó al ver el hotel de nueva construcción, con jardines llenos de flores y una entrada espectacular. Mario ya conocía el hotel y él se había encargado de la reserva.

Pidió la llave y subió en el ascensor hasta la planta de su habitación, cuando entró se quedó con la boca abierta. Era inmensa con una cama enorme y el baño con jacuzzi y paredes de cristal todo transparente.

Sara se desnudó y llenó la gran bañera de agua. Antes de entrarse puso música en el hilo musical.

Cuando estaba dentro con los ojos cerrados y cantando la canción que estaba escuchando sintió un ruido y se asustó. Vió aparecer a Mario, este habia salido antes de lo previsto de la oficina.

Sara se levantó desnuda y se dirigió a él para besarle con pasión mientras le quitaba la corbata, la chaqueta y los pantalones a la vez que él la ayudaba.

Entraron los dos en el agua y sin dejar de mirarse empezaron a acariciarse desesperadamente. Ella se sentó a horcajadas encima de él y sintió entre sus piernas lo erecto que estaba su pene. Mario tenia los pechos de Sara contra él y la apartó para cogerlos con su boca y succionar sus pezones con detenimiento.

Con su mano debajo del agua comenzó a acariciarle el clítoris y Sara explotó en un intenso orgasmo aferrada a él. Después hizo un brusco movimiento y Mario sintió como estaba dentro de ella, la cogió y se levantó mientras Sara le abrazaba la cintura con sus piernas, comenzó a penetrarla una y otra vez hasta llegar a un orgasmo tan placentero que le temblaban las piernas. Volvieron a sentarse jadeantes dentro de la bañera mientras se miraban sonriendo.

Salieron de la bañera, Sara se secó y se puso una bata corta de satén, Mario llevaba la toalla atada a la cintura. Llamaron y pidieron una botella de cava y unas fresas.

Estuvieron hablando de como les fué el día sentados en una mesa con unos sillones muy cómodos y en la tercera copa que Mario servía a Sara notó su mirada traviesa que ponía cuando estaba achispada por el alcohol.

Este se levantó y la agarró de la mano para llevarla a la cama, se tumbó y Sara comenzó a besarle y chuparle por todo el cuerpo hasta llegar a su miembro muy erecto donde empezó a hacerle una felación mientras le miraba con los ojos brillantes.

Mario la acariciaba el pelo y estaba muy excitado, cambiaron de postura para practicar un sesenta y nueve. Sara estaba muy húmeda y le encantaba dar placer a la vez que lo recibía al igual que Mario. Poco a poco iban aumentando el ritmo hasta que explotaron los dos al mismo tiempo en la boca del otro. Después se abrazaron y besaron con ternura.

Ambos sabían que la noche no había hecho nada más que empezar cuando Sara sacó un neceser con juguetes eróticos y Mario sonrió cuando vio la máscara con la que Sara le tapaba los ojos para darle placer y el vibrador que le regaló a Sara por su cumpleaños, sabía que hacer con él para verla enloquecer….

Deja un Comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: